lunes, 6 de noviembre de 2023

ADULTOCENTRISMO Y EL HIERATISMO ANTE LA VIOLENCIA ESCOLAR

El sistema educativo ha sido diseñado por adultos, el componente teleológico se refiera  a las metas propuestas por  ellos, la didáctica, pedagogía, epistemología está centrada en los versados humanos que se consideran mayores de edad; ver la escuela moderna es leer una sintaxis elaborada por los sujetos que consideran que la mayoría de edad les da criterio para ordenar el mundo y enseñarlo basados en sus percepciones. 

Después de pandemia se desvelaron cantidad de problemas insospechados en las aulas, quedó al desnudo el sistema simétricamente planeado por los adultos,  el confinamiento les restringió el poder, la dominación de los cuerpos, al llegar de nuevo a las aulas los estudiantes después de 2 largos años, se toparon y empezó el re-descubrimiento, por cierto, doloroso, estar de nuevo juntos trajo consigo violencia, manifestada en acoso, gritos, burlas, exclusión, abuso, manipulación, sometimiento, reproches, insultos, hostigamientos; los profesores "adultos" por fin se percataron que ya no tenían el control y algunos de la manera más tiránica trataron de recuperarlo, otros salomonicamente buscaron el modo de encausar el orden de las cosas, presupuestado por el sistema, los brotes de indisciplina  crecieron, los jóvenes por múltiples factores endógenos o exógenos cuestionaron el sistema  e inconcientemente se oponían a él, venían con toda su capacidad subversiva a dar la pelea por su libertad. 


Cuando regresaron al aula fue un caós, los docentes desde su adultocentrismo querían aulas ordenadas, estudiantes sumisos, hombres y mujeres domesticables, olvidando que cuando se es "libre", se cae en un tipo de salvajismo beligerante, en esas condiciones estuvieron muchos de los jóvenes en el confinamientos, sometidos a su voluntad, sin limites, con poca asistencia de los padres o cuidadores, podían estar en sus redes sociales cuanto tiempo quisieran, la tecnología se convirtió en un escape de la realidad, su "libertad" se amplió, no tenían que ir al colegio, las reglas en sus vidas cambiaron. 


Ha sido un reto asumir la nueva normalidad en la escuela, afrontar de manera consciente y dinámica la violencia en las aulas, el salvajísmo reptiliano en los jóvenes ha llevado a evaluar el cómo se afronta la violencia sin ser un simple espectador, demanda esto un esfuerzo para transformar la comprensión de las relaciones humanas mediadas por sentimientos y emociones negativos, sin generar más exclusión y sin violentar el derecho de la victima y el victimario. 

Desde la cosmovisión de adultos  es difícil comprender los conflictos de los jóvenes, una de las luchas internas de los púberes es contradecir las tesis de los adultos razón de ser de la adolescencia, si los adultos no asumen posiciones humildes sin declinar a su autoridad para comprender lo que manifiestan los jóvenes solamente habrá una pugna entre quien tiene el poder y quien desea ejercerlo bajo una autoridad de sometimiento a la norma y no de compresión de la misma.  


Ante los conflictos en el aula el docente podrá afrontarlos si ha podido afrontar y solucionar los suyos, de lo contrario estos eventos  formalizaran otro problema más en el ámbito de su vida, de ahí que después de pandemia las enfermedades en los docentes aumentaron, las incapacidades medicas se duplicaron,  y quedó consignado en el sistema que la salud mental es una variable poco intervenida por el mismo sistema. 

El adultocentrismo equivale a medir, definir, interpretar la realidad desde la adjetivación adulta, limitando el nivel de participación del otro, del joven, sujeto pensante, con capacidad de decidir, expresar, construir; la violencia en el aula es una realidad, para afrontarla, es necesario que comprendan quienes cohabitan en los espacios educativo las disimiles maneras o perspectivas de vida, los adultos son personas con experiencia y saber, son estos aspectos los que pueden conducir a estrategias que muevan la voluntad, el dominio de si mismo y la auto regulación hacia el logro de metas colectivas  e individuales. 

Ver como nuestros jóvenes se  hieren con sus practicas de poder desmesuradas y no hacer nada, es un incoherencia ética, asumir que es algo que no se puede cambiar, una desproporción, aplicar el rigor de las leyes sin comprender la realidad desde la mirada del joven un acto de soberbia. 

Los adultos han vivido más, sus conocimientos académicos puede que sean mayores,  pero en algo son iguales a los jóvenes,  son almas que aun buscan ser libres, y si no lo son, es por que crispados están sus corazones.  

Alberto Vidales

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Agradezco comunicarse conmigo.